Cuentos para escuchar en familia, en la voz de alguien que los cuenta de verdad. Los cuentos que se leían en voz alta antes de que existiera la pantalla. No están endulzados: en la selva de Quiroga hay hambre, hay peligro y hay muerte, y por eso los chicos los escuchan sin pestañear. Se cuentan con respeto, sin asustar de más y sin explicar de menos.
Cada título llega con la misma exigencia que el resto del catálogo: texto en
dominio público con su autor o su traductor acreditado, una edición sonora que corrige las erratas
del escaneo y moderniza sólo lo que hoy es ruido, verificación palabra por palabra del audio contra
el texto, y la letra sincronizada para escuchar y leer a la vez. La voz no es la de un animador: es la de alguien que cuenta antes de dormir. Clara, cálida, tranquila, con juego en los animales y sin caricatura.
Cuentos de la selva
Horacio Quiroga
Cuentos I–VIII
Cuentos de la selva, de Horacio Quiroga
Escritos en Misiones para sus hijos, 1918
Quiroga escribió estos ocho cuentos para Eglé y Darío, sus hijos, y los publicó en 1918. Una tortuga que carga a un hombre enfermo hasta Buenos Aires, unos flamencos vanidosos, un loro pelado por un tigre, una gama ciega, la guerra de los yacarés contra un buque. La selva es la de Misiones y es real: por eso los animales hablan sin que suene a fábula.
Traducción: Escrito en castellano. Horacio Quiroga murió en 1937: dominio público. Edición sonora VozAlta: los ocho cuentos en el orden del libro de 1918 y una errata del facsímil corregida.